El primer gol es de penalti, pero siendo Ronaldo...merece la pena verlo. Aquí están los cuatro goles:
3 de noviembre de 2009
MUCHO FÚTBOL EN LAS VENAS...
El primer gol es de penalti, pero siendo Ronaldo...merece la pena verlo. Aquí están los cuatro goles:
2 de noviembre de 2009
BREVE RESUMEN DE LA JORNADA 9
El Mallorca sigue imparable junto a Sevilla y Valencia. Los de Goyo Manzano lograron otra victoria, esta vez ante un preocupante Racing, que ve a su técnico entre la espada y la pared. Los sevillistas disfrutaron de un nuevo triunfo de los suyos y siguen la estela de los dos grandes. Gran trabajo de los de Manolo Jiménez, muy cuestionado en sus inicios, pero muy afianzado en estos momentos.
Vámonos a regiones más frías. Valladolid y Sporting lograron el empate, ante Espanyol y Deportivo respectivamente, tras ir perdiendo por 1-0. Los pucelanos consiguieron su gol en el minuto 94 gracias a una genialidad de Medunjanin. Diego Castro fue el salvador para los asturianos.
Por último, también ganó el Zaragoza frente al Almería de Hugo Sánchez. Los maños tuvieron la suerte de su lado en las jugadas de los goles, pero los andaluces tampoco supieron reaccionar.
P.D. Espectacular el crecimiento de Keita en el Barça. El que fuera fichado como soldado se ha convertido en todo un capitán y ya es uno de los fijos para Guardiola. El de Mali ha puesto su nombre en el medio campo y será muy difícil moverlo de allí. El problema lo puede tener Henry, que ve como Iniesta es desplazado definitivamente a la banda izquierda tras la adaptación del africano.
LA CRÓNICA DE JUAN
Higuaín (52' y 55')
Se la jugaba Pellegrini. Tras la derrota copera todos le señalaban como el principal culpable, y no eran pocos los que pedían su cabeza. En una semana en la que no dejaron de sonar nombres de posibles sustitutos, el chileno se sabía el centro de todas las miradas, y un tropiezo ante el Getafe le podía dejar en una situación muy peligrosa. Por fortuna, no hubo susto para el Madrid en la noche de Halloween.
Un doblete de Higuaín le bastó al conjunto blanco para vencer a un Getafe muy flojo, que no supo aprovechar su superioridad numérica. Y es que si algo dio miedo, fue la actuación del colegiado. Mateu Lahoz se hartó de cometer errores, protagonizando una escabechina digna de Hannibal Lecter.
Míchel volvía a la que fue su casa, comandando a un Getafe al que tachan de blandito. Sinceramente, viendo el partido de ayer, entiendo por qué. Los azulones desperdiciaron una ocasión única de sacar algo positivo de su visita al Bernabéu. Pese a jugar con uno más desde el minuto 27 se mostraron muy poco agresivos y no presionaron al Madrid como debían. Todo lo contrario. Los blancos se crecieron tras la expulsión (injusta) de Albiol y fue a partir de ese instante cuando se adueñaron del partido. Hasta entonces, las mismas dudas de siempre. Y eso que Pellegrini sacó un once más equilibrado que de costumbre. Con Marcelo de interior, Kaka de enganche y con la dupla Benzema-Higuaín en punta. Sin Raúl sobre el cesped, el ataque del Madrid ganó en dinamismo y velocidad, y los dos jóvenes delanteros dieron muestras de su entendimiento. El francés no marcó, pero mostró una mejora evidente y tuvo ocasiones para no irse de vacío.
Sostenidos por un enorme Lass en el centro del campo, los locales supieron sobreponerse a la adversidad, y dejaron el choque sentenciado en la segunda parte con los goles de Higuaín. El delantero argentino se echó al equipo a la espalda y pide a gritos un puesto de titular que merece sin ninguna duda. Pudo incluso haber conseguido un hat-trick, pero el poste lo evitó.
Con el marcador a favor, el conjunto blanco afrontó el resto del partido con total tranquilidad. El Getafe no apretó, y las pocas ocasiones de que dispuso fueron solventadas sin problemas por Casillas. Sólo Pedro León y Soldado parecían dispuestos a presentar batalla, pero fue insuficiente.
El público se reconcilió con los suyos, que demostraron la casta y el esfuerzo que se les exige. Y Pellegrini salvó el primer match-ball. Pero que no se confíe. Aunque este triunfo le haya dado algo de aire, el martes tiene la prueba de fuego contra el Milan. Y una derrota le pondría de nuevo en el punto de mira.
Por Juan José Fernández Pérez
29 de octubre de 2009
LA CRÓNICA DE JUAN
Borja (15' y 52), Arbeloa (autogol, 21'), Ernesto (39')
Bochornosa. Esperpéntica. Patética. Así fue la actuación del Madrid ante un Alcorcón, que, dicho sea de antemano, hizo un partidazo. El conjunto blanco protagonizó el espectáculo más humillante que le recuerdo. Ni el 2-6 en el Bernabéu contra el Barça me pareció tan grave como lo de ayer. Porque los de Pellegrini no hicieron absolutamente nada bien. Tácticamente el equipo fue una vergüenza, roto en defensa, con un centro del campo incapaz de dar 2 pases seguidos y una delantera perdida en medio del caos.
Desde el inicio se supo quien había salido a ganar el partido y quien estaba pensando en otras cosas (en esos Audis en la nieve, tal vez). La primera parte fue un paseo de los locales. Al descanso se llegó con un sonrojante 3-0. Pero lo peor no era el resultado. Era la sensanción que transmitía el Madrid, triste, abatido, sin confianza en si mismo. Se veía que era incapaz de dar la vuelta al partido. Y delante un Alcorcón glorioso, pletórico, que supo ocupar los espacios, jugando al primer toque, con velocidad y movilidad constantes.
Si en la segunda parte el Madrid mejoró muy ligeramente no fue por méritos propios, sino porque el Alcorcón bajó el ritmo tras hacer el cuarto. El protagonista de la goleada fue un tal Borja Pérez, salido de la cantera del Madrid, y que ya tiene experiencia en amargar las noches coperas a los blancos. Del equipo visitante solo se salva de la quema Van der Vaart, el más activo y el único que dio la sensación de tener algo de orgullo. El resto, todos fatal, pero sobre todo dos sujetos: Guti, incapaz de dar un pase en condiciones y Drenthe, que tiene tanto de lateral como Laporta de madridista. La única nota positiva del encuentro fue el regreso de Van Nisltelrooy, que reaparecía tras su lesión.
No se puede señalar a nadie como principal culpable. Lo fácil es mirar el entrenador, culpar a Pellegrini de todos los males del equipo. El juego, los últimos resultados, que los jugadores no rindan...pero no nos equivoquemos. Aquí tienen la culpa todos. Desde un entrenador que no está sabiendo aprovechar los recursos de que dispone hasta una directiva que fichó grandes jugadores pero sin consonancia con el estilo del míster. Sin olvidar a los jugadores, que muchos parece que están en el Madrid para rellenar el curriculum.
Queda el partido de vuelta. Ahí podrá pasar de todo: desde una remontada épica del Madrid hasta que le caiga otra paliza a los merengues. El caso es que el daño ya está hecho. Esta mancha ya no hay quien la borre. Y lo peor es que parece que puede hacerse más grande...
27 de octubre de 2009
¿MALA RACHA?
Si la mejor liga del mundo nos esta dejando una sorpresa desagradable, esa es el Villareal. Con respecto al año pasado sólo hay un cambio en el club castellonense, el entrenador. Esta campaña será Ernesto Valverde el que se encargue de llevar a buen puerto el “submarino”. Pero de momento no ha empezado con buen pie. Cierto es que Manuel Pellegrini también tuvo un comienzo difícil en el banquillo del club amarillo, pero más tarde conseguiría guiar al equipo hasta las semifinales de la Champions League en 2006, el mayor logro en la historia del club a nivel internacional. ¿Será capaz Valverde de remontar el vuelo y colocar a este Villareal en la parte alta de la tabla? ¿Y de mostrar una mejor versión en la UEFA Europa League?
El año pasado en la octava jornada, el submarino amarillo dirigido por Pellegrini, estaba colocado en segunda posición con 21 puntos. Tras jugarse la octava jornada este fin de semana, el Villareal este año ocupa la posición 18, perteneciente a los puestos de descenso, con tan sólo 6 puntos. ¿Cómo un mismo equipo, sin grandes bajas de un año para otro, ha sufrido este cambio? ¿Es únicamente una mala racha? ¿Tiene algo que ver Pepe “El brujo” en todo esto? Nadie duda de la capacidad de Valverde como entrenador, y pese a unos malos resultados, sigo pensando que este técnico encaja a la perfección con el proyecto de equipo que empezó a diseñar Pellegrini.
El dato negativo de la plantilla es que Nilmar, el fichaje estrella del club castellonense este verano, haya tardado ocho jornadas en marcar su primer gol. A perro flaco todo son pulgas. Y por si esto fuera poco, la moral de los jugadores se puede ver afectada según vaya avanzando la temporada, al ver que grandes equipos han descendido a segunda división teniendo plantillas de un altísimo nivel, como el Atlético de Madrid en 2000, o mismamente, el Betis el año pasado.
EN EL RECUERDO... ASTON VILLA
En el fútbol hay equipos que gozaron del éxito pero que nunca encontraron un hueco en la memoria de los aficionados. Este deporte ha sido injusto desde su nacimiento, y algunas de las mayores proezas sólo serán recordadas en la oscuridad de alguna taberna inglesa. Es el caso
Fue en 1982 cuando el conjunto de Birmingham debutó en la competición. La experiencia fue inolvidable y el resultado no pudo ser mejor. Los ‘villanos’ se alzaron con el título en su primer acercamiento, contra todo pronóstico, escribiendo su capítulo en la historia del fútbol. Tony Barton fue su entrenador.
La final se disputó contra el Bayern de Münich, la engrasada máquina de guerra teutona que acechaba, con avaricia, su cuarto trofeo. Los ingleses no quisieron pagar la novatada y saltaron con una formación que alcanzaría la categoría de heroica. Rimmer (fue sustituido por Spink), Swain, Evans, McNaught, Williams, Mortimer, Bremner, Cowans, Shaw, Morley y el idolatrado Peter White fueron los hombres encargados de hacer jirones a Hoeness, Breitner, Rummenigge y sus escoltas. El Aston Villa se agenció la victoria con un único tanto firmado por Peter White, considerado una auténtica leyenda entre los aficionados. En el camino ya habían caído Valur, Dinamo de Berlín, Dinamo de Kiev y Anderlecht. Los alemanes fueron sólo un paso más en su imparable marcha.
Un nuevo premio significó la disputa de la Copa Intercontinental, frente a un histórico Peñarol que no perdonó en Tokyo. Pese a que estas ilusiones duran poco, a este equipo le quedaba otra oportunidad antes de desinflarse: la Supercopa de Europa. Todo Villa Park fue testigo de la remontada llevada a cabo por sus pupilos, que fueron capaces de superar en la prórroga al mismísimo FC Barcelona.
Pero esta época dorada fue sólo un espejismo en el desierto que ha sido la historia del Villa. Los coqueteos con el descenso, las andaduras por la segunda y tercera división, su nueva pérdida de categoría a finales de los ochenta… marcan la dura historia de los ‘villanos’. Una historia de sufrimiento y sacrificio, de humildad y de valor, y que pese al olvido tuvo su recompensa…
Aquí tenéis el vídeo del gol:
26 de octubre de 2009
LA CRÓNICA DE JUAN
Yo soy el primero que entiende que un equipo no se hace de la noche a la mañana. Que Pellegrini no puede llegar y hacer que todo funcione a las mil maravillas. Porque para que su estilo y su sistema cuaje hace falta tiempo. Pero lo que mosquea es que desde que empezó la pretemporada no haya mejoras evidentes. Da la impresión de que cada uno hace la guerra por su cuenta, de que no hay nada trabajado y de que todo queda a expensas de la inspiración individual y de la pegada. Y claro, cuando ésta falla, el Madrid se queda en muy poca cosa.
Por si la baja de Ronaldo no era suficiente, para este choque se caían de la convocatoria Higuaín y Benzema, quedando Raúl como único delantero. Además, Pellegrini sorprendió con la titularidad de Drenthe y Garay. Todo esto hizo que Kaka jugase como enganche por detrás del punta, su posición "ideal", por así decirlo. El brasileño no estuvo del todo mal, pero está muy lejos aún del rendimiento esperado.
El conjunto merengue mostró el juego habitual, tampoco me pararé mucho en eso porque ya está todo dicho. Al Sporting le bastó estar organizado en defensa para neutralizar el estático juego de los blancos. Los de Preciado dominaron en la primera parte, creando problemas con Diego Castro y De las Cuevas por las bandas, sumándose con frecuencia Canella por la banda izquierda. Pese a ello tampoco tuvieron muchas ocasiones claras de gol.
En la segunda mitad los asturianos se fueron diluyendo poco a poco. El Madrid se hizo con el partido, y comenzó a llegar con peligro. Incluso marcó un gol, pero fue anulado por una supuesta mano de Kaka (no tengo claro si fue mano o no). Sin fluidez ni ritmo, los de Pellegrini aprovecharon el bajón físico del rival para llegar al área y poner a prueba al meta local. Por suerte para el Sporting, Juan Pablo respondió de manera soberbia ante los intentos de Kaka y compañía, y se coronó como el mejor del partido.
Ni la entrada de Guti y Van der Vaart cambió la cara al equipo, que se lanzó a la desesperada en los minutos finales. El Sporting aguantó como pudo (gran partido de Botía y Gregory), logró salvar un punto ante una visita tan complicada con esta y se confirma como una de las revelaciones en este inicio de temporada.
Por Juan José Fernández Pérez
23 de octubre de 2009
VENCIÓ LA EXPERIENCIA
El Real Madrid vestía la etiqueta de favorito, nadie lo duda, pero dejó escapar un partido que debía tener controlado. No supo atar en corto a un equipo de maduros experimentados, en el ocaso de sus carreras, pero que son auténticos especialistas en este tipo de batallas.
Pero no todo fueron años. La chispa milanista la puso el joven Pato, que supo rematar con goles las lecciones de sus maestros. Una vez más, Raúl fue la única luz de los blancos. El legendario capitán demostró saber igual o más que Pirlo, Seedorf, Inzaghi, Zambrotta y compañía. Abrió la lata y cerró el eterno debate sobre su utilidad.
No hubo partido hasta el minuto 66. Sopor y aburrimiento fue lo que obtuvieron los espectadores hasta ese momento. El Real Madrid salió sin jugadores. Apenas se dejaron ver de refilón Alonso, Benzema o Kaká, y Pellegrini (pese a que luego funcionó) retiró del terreno de juego a Esteban Granero, el más activo de todos. Su sustituto, el incomprendido Royston Drenthe, aprovechó la ocasión para reconciliarse con el Bernabeu, hostil hasta entonces con el holandés, anotando el 2-2.
Ni Milan ni Real Madrid jugaron a nada. Los 'rossoneros' venían a eso. Y cuando nadie juega... ganan los italianos.
21 de octubre de 2009
LA CRÓNICA DE JUAN
Raúl (19'), Pirlo (62'), Pato (66' y 88'), Drenthe (76')
Llegábamos al partido más esperado de la liguilla, a todo un clásico del fútbol, un duelo de titanes. Se esperaba pues un partidazo, pese a que el Milan no llegaba en su mejor momento. Y en parte si lo fue. Puede que la primera parte decepcionase, fuese algo más lenta y aburrida. Pero en la segunda mitad la locura se apoderó del Bernabéu y vivimos un duelo intenso, disputado y emocionante hasta el final.
El Milan llegaba con más leyenda que otra cosa. Un club anclado en el pasado, con una plantilla en plena decadencia, llena de viejas glorias, donde cualquier tiempo pasado
fue mejor. Ronaldinho, el más claro exponente. De todos modos, se dice que en los grandes choques los equipos históricos sacan su mejor versión. No fue este el caso. El peor Milan de los últimos año se llevó la victoria en campo ajeno, aprovechando los fallos de un Madrid que sigue sin jugar a nada, sin crecer como equipo, y con un Pellegrini que sigue sin apostar en serio por un sistema y un estilo definido de juego.La primera parte fue un tostón, todo sea dicho. Lo único reseñable fue el gol de Raúl. Gol marca de la casa. El siete aprovechó el enésimo fallo de Dida para robarle la pelota y adelantar a los locales. El Madrid fue mejor en el primer acto, sin crear muchas ocasiones claras y sin desplegar un gran juego, pero dominando la situación tranquilamente. A ello ayudó un Milan que no disparó a puerta en toda la primera parte. Ni intentó jugar al fútbol. Parecía que habían venido al tour del Bernabéu.
Pero nunca te puedes fiar de los buenos jugadores, aunque estos ya superen la treintena y tengan arrugas. Tan tranquilo estaba todo que nadie lo vio venir. Pirlo se sacó un pepinazo desde su casa que sorprendió a todos, Casillas incluido. Sin hacer nada, el Milan había igualado el marcador. Pero por si el mazazo no había sido suficiente, un pase de Ambrosini lo recogió Pato en carrera (como a él le gustan), Casillas salió a por gamusinos y el joven delantero brasileño marcó a portería vacía.
A partir de aquí, el partido se volvió frenético, con un Madrid volcado a la deseperada, buscando la remontada con más corazón que cabeza. En una situación así, jugadores como Drenthe se sienten en su salsa. El holandés entró por Granero y tuvo una buena actuación, rubricada con el tanto del empate.
Instantes después se vivieron dos goles anulados, uno por cada equipo. El partido parecía destinado al empate, pese a los intentos de unos y otros por variar el resultado. Sin embargo, entre tanto caos, se alzó una mente serena, que paró el tiempo dentro del área madridista, miró al frente y puso un pase maravilloso a la bota de Pato, que sólo tuvo que batir a Casillas. El autor del pase fue Seedorf, sin duda el mejor de los suyos. No hubo tiempo para más. El Madrid siguió empujando y casi saca premio con un disparo de Xabi Alonso, pero esta vez Dida se estiró como en sus mejores años para que los de Leonardo se llevasen los 3 puntos a Milan.
La próxima cita para los blancos será en San Siro. Una nueva prueba, un nuevo combate entre dos colosos, entre dos gigantes del fútbol europeo. Eso si, esperemos que, además de emoción, haya algo más de fútbol.